Algunas empresas trabajan en entornos de riesgos, con información o materiales sensibles. A menudo esta información o materiales son generados por la propia empresa y otras veces pertenecen a terceros clientes, los cuales exigen altos niveles de responsabilidad, eficacia, seguridad y protección.

Actualmente las estrategias de seguridad y protección se han enfocado y desarrollado en el ámbito de las herramientas y la tecnología, por ejemplo en los sistemas informáticos y de vigilancia. Sin embargo, el 70% de los procesos, procedimientos y actuaciones, incluso el manejo de las tecnologías de seguridad, son llevados a cabo por los trabajadores de las organizaciones, por personas.

Los empleados de una organización de estas características pueden poner en peligro el desarrollo, la credibilidad y el futuro de la organización de distintas maneras:

  •    Robos a distintos niveles: información, material, recursos, beneficios…
  •    Sabotajes.
  •    Espionaje industrial.
  •    Difamación y conflicto social en el ambiente laboral.
  •    Relaciones con grupos criminales.